Michael Light (Mark Wahlberg) tenía una única ambición: ser el Campeón Mundial de Carreras de Aventura. El deporte de resistencia más duro del mundo tiene lugar en la naturaleza, y los equipos compiten en distintas disciplinas, atletismo, ciclismo, alpinismo y remo, a lo largo de 400 millas de ríos, selvas y montañas, durante seis días y noches, en algunos de los terrenos más difíciles del mundo. 

Es un deporte para amantes del riesgo. Los corredores de carreras de aventura son como los pilotos de combate: están motivados para sobresalir y preparados para ganar.


Pero hasta ahora, el campeonato se le había escapado a Michael. El año anterior, su equipo había quedado en segundo lugar, pero para él la medalla de plata no era mejor que el último puesto, por lo que se obsesionó con ganar el Campeonato del Mundo a toda costa. 

A pesar de que los meses de entrenamiento lo alejarían de su mujer, Helen (Juliet Rylance), y de su hija, el afán de Michael por competir por el título una vez más era abrumador. Era su última competición y estaba decidido a que nada se interpusiera en su camino.

A pesar de haber armado un equipo estupendo que incluía a su antiguo compañero Leo (Simu Liu), un novato maravilloso, Olivia (Nathalie Emmanuel) y Chic (Ali Suliman), un veterano en busca de una victoria más, Michael no consiguió patrocinador. 

Nadie estaba interesado en las ‘últimas oportunidades’ de un atleta envejecido, por lo que tendría que financiar la carrera de su propio bolsillo. Asimismo, menos fondos significaban menos tiempo de entrenamiento en la República Dominicana y menos provisiones. Estarían en desventaja desde el principio. Con sus ahorros y los de Helen, Michael convenció a su equipo de que tenían posibilidades. Pronto se corrió la voz en la comunidad de corredores de que estaban entrenando duro y luchando por la victoria.

La carrera comenzó y el equipo se aventuraba por rocas resbaladizas por el musgo y con bordes peligrosamente filosos. Mientras almorzaban en una de las muchas paradas de descanso, Michael vio a un cuzco de aspecto sarnoso que merodeaba en busca de comida. Michael le tiró unas albóndigas, y continuaron la carrera. Una hora más tarde, tomaron otro descanso y Michael vio que el cuzco los había seguido. 

Dos horas más tarde, mucho más arriba en la montaña y con el clima que empeoraba cada vez más, Michael volvió a ver al perro. A pesar de las condiciones y de una lesión, éste seguía el ritmo de estos atletas de élite. Mientras le daban de comer, el equipo se preguntó si su nuevo amigo los estaría retrasando. 

En lugar de eso, les salvó la vida, impidiendo que se precipitaran a una muerte segura por un acantilado en medio de la densa niebla. Unánimemente, el equipo acogió al perro y le dio el nombre de Arthur. Mientras tanto, Michael creaba un verdadero vínculo con Arthur, quien nunca se separaba de su ‘nuevo amo’. A su vez, Michael veía que la lesión de Arthur empeoraba cada vez más.

Los medios de comunicación de todo el mundo se hicieron eco de la historia de Arthur y, con el equipo de Michael a la cabeza, apodaron a Arthur el ‘5to’ miembro del equipo. A medida que la carrera pasaba de la carrera a pie a la bicicleta, y luego al kayak y el descubrimiento de un atajo de tirolesa, Arthur encontró la forma de seguir con ellos. Remo era la última etapa de la carrera, pero cuando iban a cargar a Arthur en el kayak, le dijeron a Michael que serían descalificados si intentaban llevárselo. Aturdido, con su equipo en primer lugar, Michael tuvo que tomar una decisión: terminar la carrera y abandonar a Arthur. 

Cuando empezaron a remar, Arthur los siguió desde la orilla, saltó al agua y nadó a su lado. Michael, junto con su equipo, tuvo que tomar una decisión. Todos estuvieron de acuerdo en subir a Arthur a la canoa y enfrentarse a la eliminación para llevar a Arthur a un veterinario. Michael nunca había tenido una mascota y se había conmovido por la lealtad, valentía y desinterés de Arthur.

Pero sabía que había algo más. Michael se enfrentó a la decisión más importante de su vida, una que lo cambiaría para siempre y lo liberaría al comprender lo que era realmente importante para él. La carrera se convirtió entonces en una carrera por la supervivencia, por sacar a Arthur de la selva y proporcionarle la atención médica que lo salvaría. Había ido a la República Dominicana para satisfacer su ego y regresó habiendo satisfecho su alma.
ACERCA DE LA PRODUCCIÓN

Los productores Mark Canton, Dorothy Canton y Tucker Tooley estaban en Atlanta rodando Den of Thieves cuando Dorothy vio un corto documental en ESPN sobre Mikael Lindnord, el líder del equipo sueco del Campeonato Mundial de Carreras de Aventura, quien arriesgó su oportunidad de obtener la medalla de oro para salvar la vida de un cuzco vagabundo llamado Arthur.

“Es imposible que alguien vea ese documental sin llorar”, afirmó Tucker Tooley. “Es una historia de lo más emotiva y conmovedora sobre un hombre que cambia su vida por completo por salvar a este perro”. Ambientada en el atrevido y arriesgado mundo de las carreras de aventura, un deporte que atrae a atletas alfa decididos a ganar, esta historia se centra en la transformación, y el modo en que este encuentro entre el humano y el animal es el catalizador del cambio para ambos. Tooley y su esposa, Tessa, ambos apasionados amantes de los perros, quienes han acogido a más de 50 mascotas, estaban entusiasmados con la posibilidad de convertir la historia en un largometraje.


Mark Canton investigó sobre los derechos cinematográficos del libro de Lindnord, Arthur: El perro que cruzó la selva para encontrar un hogar. El documental había sido nominado al premio ESPY y al Emmy del Deporte, lo que desencadenó una guerra de ofertas por los derechos del libro. Los productores viajaron a Nueva York para reunirse con Lindnord y su esposa, Helena, en Manhattan, para presentarles su propuesta.

Lindnord recuerda bien la reunión. “Todos me llamaban y me contaban su visión para hacer esta carta de amor a Arthur, y nuestra respuesta fue: ‘De acuerdo’”, cuenta el atleta. “Llamamos a nuestros agentes y les dijimos: ‘Vamos con la de los Canton y Tooley’”.

“Me gusta pensar que hubo una transferencia, casi como cósmica, mágica”, comparte Dorothy Canton, “que hizo que Mikael y Helena sintieran que debían confiarnos la historia de Arthur a nosotros en lugar de a los otros productores que competían por lo mismo. Fuimos afortunados”.

El guionista Michael Brandt fue contratado para adaptar el libro al guion de Arthur, y los productores empezaron a hablar sobre la elección del reparto. Tucker había producido The Fighter, con Mark Wahlberg, y le envió el guion de Brandt y le dijo que viera el documental.

“Estaba viendo el corto documental de ESPN con mis hijos”, cuenta el actor y productor nominado al Oscar®, y ellos me decían: ‘Papá, ¿vas a hacer esta película? ¿Vas a estar con ese perro? ¿Podemos tener ese perro?’. Es una historia extraordinaria”, comparte Wahlberg. “Es mucho más que una película de acción. Se centra en las relaciones y en los personajes. Eso fue lo que más me atrajo”.

Wahlberg interpreta a Michael Light, el líder del equipo. “Es un tipo obsesionado con ganar esta carrera hasta el punto de que está dispuesto a sacrificar prácticamente a cualquiera o cualquier cosa para logarlo. Es un tipo bastante egoísta. Usa parte de sus ahorros y de los de su mujer para financiar esta carrera. Sin embargo, a medida que la carrera avanza, se encuentra con este perro que hace todo el viaje junto a él. Cuando tuvo que tomar la decisión de sacrificar el perro o la carrera, decidió sacrificar la carrera. La verdadera carrera consiste en poner a Arthur a salvo, proporcionarle la atención médica que necesita, mantenerlo con vida y llevarlo a casa. Ahí es donde se convierte en una historia de amor”.

Wahlberg y el productor Steve Levinson se pusieron en contacto con el exitoso director británico Simon Cellan Jones para que dirigiera Arthur. “Simon es extremadamente talentoso”, afirma Mark Canton, “y apasionado. Pero fue Mark (Wahlberg) quien nos lo recomendó”.

A Jones le encantó el guion y después leyó el libro. “Me encanta el hecho de que se trate de una historia de aventuras tan emocionante y vertiginosa que básicamente descarrila por culpa de un perro”, expresa. Como dueño de perros grandes, Jones fue aceptado por los productores, quienes querían asegurarse de que el director apreciaba a los perros y entendía la dinámica especial que existe entre perros y humanos. Para Jones, los temas de la obsesión y la redención ocupan un lugar destacado en la historia y en la película. “Michael es un exitoso corredor de deportes de aventuras, pero no tanto como le gustaría”, explica. “Ha llegado a una situación en la que cree que la única forma de triunfar en la vida es ser un ganador, y eso es lo único que le importa. Se juega todo para ser el primero. Empieza como una película sobre la obsesión de ganar y, de repente, te muestra que hay otras formas de ganar”.

La actriz británica de formación clásica Juliet Rylance (hija del actor Mark Rylance, ganador de un Oscar) interpreta el papel de Helen, la esposa de Michael. Rylance fue la primera elección de Jones para Helen, ya que pensó que sería un gran contrapeso para Wahlberg. Los productores estuvieron de acuerdo. “Mark necesitaba una actriz que pudiera desafiarlo”, señala Tooley. “Alguien que fuera tan fuerte como Mark, con una energía diferente, una forma distinta de encarar las cosas. Y la dinámica funciona muy bien”. Wahlberg lo resume sencillamente: “Juliet Rylance es fantástica”.

Rylance pasó un tiempo considerable conociendo a la verdadera ‘Helena’, que era una consumada corredora de aventuras por derecho propio y compañera de equipo de su marido antes del nacimiento de su hija. “Helena dejó de correr y es muy feliz en casa con Ruby”, cuenta Juliet. “Además, quería tener otro hijo. En la película hay un gran flashback de nosotros corriendo en Costa Rica. Creo que era muy importante para el guion ver a Helen en ese entorno que nos permite entender que no es una simple esposa que está sentada en casa. Helen sabe que Michael está frustrado y que no sabe cuál debe ser su próximo paso. Ella lo apoya de una forma maravillosa y con los pies en la tierra”.

Simu Liu interpreta a Leo, el compañero de equipo de Michael de toda la vida. “Simu Liu es el primer superhéroe asiático del universo Marvel, y es emocionante que contemos con él”, comparte Mark Canton. Liu acababa de terminar el rodaje de ShangChi y de Legend of the Ten Rings y viajó directamente a República Dominicana para Arthur. “Leo es un atleta aventurero y, además, un influencer”, describe Liu a su personaje. “Es muy consciente de la imagen que da al mundo. Es un corredor de aventuras de talla mundial, por supuesto, pero también intenta rentabilizar su plataforma, y eso lo enfrenta a Michael, que es un purista. Así que, a pesar de ser parecidos en muchos aspectos, chocan”.

Nathalie Emmanuel interpreta a Olivia Baker, la novata del equipo. Mark Canton estaba encantado con la incorporación de Emmanuel. Olivia es la hija de un famoso alpinista de talla mundial y la que más en juego tiene en esa aventura. “Olivia es fantástica”, explica Emmanuel, “y como a su padre le han diagnosticado una enfermedad terminal y le han dado ocho meses de vida, había decidido no correr más. Cuando Michael acude a ella, su padre le dice: ‘tienes que hacerlo, me hará muy feliz’. La presión por ganar y que su padre se sienta orgulloso de ella y hacer que ese tiempo que está pasando lejos de él valga la pena es mucha carga para ella. Además, es la única mujer del equipo; y esa es una de las cosas que Mikael mencionó la primera vez que lo vi: ‘En términos de entrenamiento, no hay diferencia entre hombres y mujeres, todos somos iguales, y en este deporte, eso es cierto’”.

Ali Suliman completa el equipo como Chic, el veterano corredor que ansía una victoria más. Suliman y Wahlberg se conocen de Lone Survivor.

Sin embargo, él no era muy amante de las carreras de aventura. “Es una locura”, señala Suliman. “Son 400 o 600 millas y dura varias semanas”. Eso no disipó su interés por el papel, y Jones quería asegurarse de que Ali tuviera claras las exigencias físicas. “Le dije, aquí debes correr, debes remar, debes entrenar, y lo hizo”, cuenta Jones. “Creo que se golpeó un poco la rodilla. Un par de veces durante el rodaje refunfuñaba:

‘¿Qué? ¿De verdad quieres otra toma?’ Pero resistió y lo dio todo”.

Asimismo, para Suliman los aspectos estratégicos de la carrera eran muy interesantes y afirma, “Es una carrera que se basa en el físico, pero también en la mente. Encontrar atajos, aprender trucos para evitar largas pruebas o caminatas”. “El personaje de Ali es una pieza importante del rompecabezas general”, expresa Dorothy. “Es como el sostén de Michael”.

La verdadera estrella de la película es, por supuesto, Arthur. La adiestradora principal de Arthur, Mathilde De Cagny, fue la adiestradora principal del remake de Lassie, y se enamoró inmediatamente del guion de Arthur. “Lassie era una película sumamente conmovedora”, afirma. “Esta historia tiene la misma sensibilidad”.

De Cagney explica que la selección de animales para películas basadas en historias reales puede ser más difícil que la de los actores. No sólo es necesario que el animal sea de la misma raza, sino que tenga la edad adecuada y una personalidad similar a la del animal ‘real’. “Quieres un perro que coincida con la esencia de la película, así resulta natural”, expresa Mathilde.

“Este perro era básicamente una criatura desamparada y sin hogar”, cuenta Simon Jones, “y estaba muy enfermo y cansado, pero termina teniendo el mismo tipo de cualidades que tienen los corredores: determinación, negativa a abandonar, una dura y loca obsesión por mantener el ritmo y llegar a donde se deba llegar”

Las razas puras son más fáciles de encontrar, pero, para el papel de Arthur, De Cagney buscaba un cuzco mezcla de Airedale Terrier. Empezó a buscar en Internet a través de Pet Finders y se puso en contacto con refugios y centros de rescate. Encontró a Ukai en Birds & Animals, donde lo había adoptado de Redwood Pals, en el norte de California, cuando tenía cuatro o cinco meses. “Nos llamaron y nos dijeron: ‘oye, tenemos al cachorro desaliñado por si te interesa’, y uno de nuestros empleados fue a recogerlo”, cuenta Mathilde. “Cuando los cineastas lo vieron, lo aprobaron. Si bien no estaba adiestrado, era juguetón, listo y cariñoso, todas las cualidades que se pueden esperar para adiestrar a un perro. Así que, me lo llevé a casa. Muy listo, muy dispuesto a aprender. Era como si me dijera ‘sí, adelante, adelante’”.
Al ver a Ukai por primera vez, a Lindnord se le cayeron las lágrimas. “Yo no podía creer lo parecido que era”, afirma. El equipo de De Cagney también encontró dos suplentes para Ukai, Beau y Hunter. A un perro, en una película de acción, se le exige mucho más que las tareas de sentarse, quedarse quieto, abrir la heladera, cosas que hacen los perros en las comedias; no se trata simplemente de apuntar con la cámara y decirles hacia dónde tienen que correr. El perro debe ser capaz de comunicar una serie de emociones. “Arthur ha sufrido, ha sido un marginado y busca una familia, un hogar, una vida”, explica Jones. “Necesita estar preocupado, enfadado y tener todos estos sentimientos y aspectos humanos”.

Afortunadamente, Ukai respondió a su entrenamiento de inmediato. “Uno espera conseguir una conexión real”, señala Jones. “Ukai y Mark establecieron un vínculo bastante rápido y, aunque tuvimos que adiestrarlo, a menudo dejábamos que las cosas sucedieran solas con Mark, que tenía un instinto sobre cómo tratarle y conectar con él”.

Arthur es la primera película sobre perros de Jones, y De Cagney le explicó en qué consiste trabajar con un animal, cómo piensa, qué pasa por su mente y algunos de los aspectos técnicos. “Al perro se lo debe tratar como un personaje más”, afirma Jones. “Tenemos que encontrar la manera de mostrárselo, sintiendo cosas y preocupándose por la gente”.

En un principio, estaba previsto que la fotografía principal comenzara en la primavera de 2020, pero entonces el mundo se paralizó debido al COVID. El proyecto se retomó y paralizó varias veces, pero los productores y Wahlberg siguieron a bordo. Tooley encontró la manera de seguir adelante con la producción y mantener a todo el mundo a salvo durante el rodaje en tiempos de cuarentena por Covid.

El evento original tuvo lugar en Ecuador, pero los cineastas optaron por utilizar la República Dominicana como escenario. “Teníamos dudas”, expresa Tooley, “porque queríamos encontrar la manera de rodar en Ecuador, pero dado el calendario y la cuestión de los créditos impositivos, así como algunas de las pruebas y nuestra limitada disponibilidad con Mark, optamos por la República Dominicana. Y es muy similar en términos de imagen”.

“Es un país precioso”, afirma Simon, “y mucha gente lo conoce sólo por sus preciosas playas y centros turísticos costeros. Pero en cuanto sales de los caminos más transitados, hay kilómetros y kilómetros de selva y colinas escarpadas, agua y caminos y tirolesas. Es espectacular”.

“Otra razón por la que rodamos aquí es que nos resultaba seguro transportar a los perros hasta aquí”, añade Santana. “Ese fue un factor sumamente importante para nosotros. Tratamos a Ukai y a sus dobles, Beau y Hunter, como estrellas de cine. Porque eso es lo que son, son los protagonistas de la película, y su seguridad es enormemente importante. Esta película trata de salvar a un animal, así que probablemente lo más importante de la película era mantener a salvo a los animales”.

Mikael Lindnord también trabajó como asesor técnico en la película. El antiguo campeón sigue compitiendo de vez en cuando, pero se gana la vida principalmente como autor y orador motivacional. Lindnord nunca había estado en un rodaje. “Mis expectativas sobre cómo se hace una película de Hollywood eran totalmente distintas”, admite Lindnord. “No sé lo que me esperaba, pero lo que más me impresionó fue lo duro que trabaja la gente. Los técnicos corrían, saltaban desde el techo para hacer la última toma antes de que se pusiera el sol. Ahora, cuando veo una película, siento mucho más respeto por el oficio”.

Lindnord asesoró en muchos aspectos de la producción, desde el equipamiento hasta las reglas de la carrera y la alimentación, pero su tarea principal fue la de preparador físico para ayudar a los actores a estar en su mejor forma para los papeles, y entrenarlos. Las carreras de aventura son un deporte duro. “Te preparas mentalmente antes”, comparte Mikael. “Te preparas para lo peor. Hace muchísimo frío, no tienes comida, este deporte no es para todo el mundo”.

Jones sabía que, para los actores, el rodaje suponía un gran esfuerzo físico. La acción y muchas de las acrobacias corren por cuenta de ellos, no de CGI. “Chicos, les dije, deben ser conscientes de que van a estar corriendo, remando y escalando montañas”, expresa Jones. “Tenían que ir a los mismos sitios con el equipo, tenían que correr y remar durante kilómetros. Creo que fue bastante agotador para ellos”.

“Si bien Lindnord es sumamente amoroso, detrás de sus ojos podemos ver algo de hierro”, afirma Jones. “No me gustaría correr una carrera con él porque estaría decidido a ganarla”.

Wahlberg admira a los corredores de aventura. “Ves a estos tipos”, expresa, “y son las personas que en mejor estado están. Y piensas, bueno, esos son los que lo logran. Pero son los tipos discretos los que realmente tienen la capacidad de pasar al siguiente nivel”. Mickael es duro y está en forma como nadie, pero no sé si aguantaría una hora en el gimnasio conmigo”, sonríe. Wahlberg es conocido por esforzarse físicamente y trabajó codo con codo con Lindnord para aprender los matices del deporte. “Pasé mucho tiempo andando en bicicleta y en kayak con Mikael”, cuenta Mark. “Para mí, se trataba de intentar mantenerme lo más en forma posible”.

“Mark y yo tuvimos una conversación muy buena al principio, sobre cómo se veía y cómo se movía”, comparte Mikael. Le impresionó la dedicación de Wahlberg cuando la estrella se torció la rodilla el primer día de carrera. A Mark le molestó más que cualquier otra cosa. “Simplemente luchó contra ello”, expresa Lindnord.

La disciplina de Wahlberg se extiende a una rutina diaria que sigue en casa y en los rodajes. “Tengo que hacer muchas cosas antes de trabajar cada día”, explica el actor. “Me levanto, tengo mi tiempo de oración, tengo mi tiempo de entrenamiento. Leo el guion y me preparo para las escenas que vamos a rodar. Me acuesto inmediatamente después del trabajo”.

“Mark es un fenómeno”, admite Mark Canton sobre la profesionalidad y el liderazgo que Mark Wahlberg aporta al set. “Es un actor de gran talento. También es un productor tremendo, una auténtica estrella de cine, y es genial trabajar con él, nunca he trabajado con nadie mejor. Su presencia se siente entre los demás actores. Es el primero en llegar al set y el último en irse”.

Wahlberg reflexiona en voz alta: “Pienso para mis adentros: voy a cumplir 50 años y quizás no es necesario que siga haciendo este tipo de papeles. Sin embargo, en cuanto hago un drama y luego una comedia, quiero volver a hacer algo físico. Me pasa siempre lo mismo”.

“Me sentí muy cómodo con Mark Wahlberg interpretándome en esta película”, sonríe Mikael Lindnord. “Antes de venir, yo ya sabía que es uno de los mejores actores que hay. Y en esta película lo demostró una y otra vez”.

El reparto fue unánimemente positivo en su experiencia laboral con Wahlberg. Juliet Rylance lo calificó de ‘revelación’. Claramente trabajó y se preparó. La vibra que tiene al llegar al set, es muy observador. A cada escena le aporta una energía increíblemente relajada”.

Mikael hizo trabajar duro a los actores. “Sinceramente, fue muy, muy demandante físicamente”, admite Liu. “Yo también soy atleta y competidor, y nunca quiero sentir que no puedo hacer algo, así que me puse manos a la obra. Cuando la gente vea la película, verá que somos nosotros los que la hacemos, no dobles. Tengo el privilegio de mostrar a la gente a un hombre asiático con aspiraciones, que es un atleta fenomenal y que puede competir con los mejores".

“Mikael nos entrenaba en remo, ciclismo, nos hacía correr con la mochila puesta”, describe Ali. “A veces él me ataba los cordones y me mostraba cómo debían atarse, cómo debía ir el gorro, la linterna, todos los pequeños detalles. Había veces que era incómodo porque estábamos bajo la lupa. Si no hacías algo bien...”, sonríe.

“Mikael me metió en el kayak en la piscina”, cuenta Juliet Rylance, “y me dijo ‘pase lo que pase quédate ahí dentro’ y luego lo sacudió sin parar. Logré mantenerme adentro, y me dijo ‘genial, ese es tu entrenamiento’. Así que, cuando salí al mar por primera vez, logré volver a la orilla sin volcar”.

De todos los actores, Nathalie era la que menos experiencia tenía en ciclismo, remo y alpinismo, y tenía algo que demostrar, sobre todo en la tirolesa. Estaba segura de que los demás se preguntarían si ella podría hacerlo. “Pensé: ¿Cómo que si puedo hacerlo? Claro que puedo hacerlo. Mi ego estaba decidido a demostrarles a estos tipos que puedo hacerlo”. La estrella de Game of Thrones tenía que superar varias fobias, entre ellas que la tiraran al agua. “Estábamos encerrados en nuestras casas, así que ir a una piscina o ir al mar no era una posibilidad – yo vivo en Londres. Nunca me había subido a un kayak ni había montado una mountain bike. Pero los especialistas me hicieron sentir muy segura”. Irónicamente, lo que más le gusta a Nathalie del trabajo de cine son las secuencias de acción. “Me encanta la segunda unidad”, afirma. “Les toca hacer todas las cosas divertidas. ‘Vamos a tirar una ambulancia por un puente’. O ‘vamos a volar esto’ y alguien sale rodando”. Olivia fue igual de fundamental para el éxito del equipo que sus compañeros masculinos, y hay momentos en la historia en los que ella asume un papel de liderazgo para dar el siguiente paso. “En un momento en particular toman un atajo y se encuentran frente a un muro”, recuerda Emmanuel, “y Olivia toma el control. Tienen las bicicletas con ellos, entonces ¿qué van a hacer? Olivia sugiere que sujeten las bicicletas a sus mochilas y escalen la pared, porque ella es escaladora, es su especialidad. Así que eso es lo que hacen”. Para ella era importante resultar creíble en el papel. “Lo que me gusta mucho del personaje es que no se trata sólo del aspecto físico, sino que puedes ver lo mentalmente estimulante y agotador que es para Olivia”, señala Nathalie, “todo su viaje y el tema de su padre. Conozco a muchísimas mujeres con la misma relación padre-hija que se sentirán identificadas”.

Lindnord dio a Nathalie dos pulgares arriba a su entrenamiento: “Ella es la que más me impresionó, ya que no contaba con mucha experiencia, y se pasó”. “Como fan de Game of Thrones, me quedé un poco maravillado cuando conocí a Nathalie”, admite Simu. “Nat es increíble. Su presencia es increíble en el set”.

Entre las escenas de acción más destacadas de la película está la de la tirolesa, que tardó cuatro días en rodarse. Fue tan emocionante como estresante para el reparto y el equipo. Jones ya se había montado en una tirolesa, pero no tan alta ni tan larga como la del rodaje. “Tuvimos que subir todo, literalmente, por una colina muy, muy empinada”, recuerda el director, “tres cámaras y todo el equipo. Tuvimos que enviar todo el equipamiento a través de la tirolesa. Todos los miembros del equipo se ponían el casco y se deslizaban. Fue una locura”. El equipo de dobles estaba allí para ayudar a los actores, pero las acrobacias las harían los mismos actores.

“Cuando empezamos a buscar las zonas donde podíamos reproducir partes de la competencia”, explica Mailara Santana, la diseñadora de producción, “nos dimos cuenta de que no íbamos a encontrar las mismas montañas, ríos, cascadas altas o el desierto, que ciertas cosas iban a ser diferentes, y tendríamos que adaptarnos a ellas. Pero algo muy importante era que el elemento de riesgo debía estar presente. Por lo tanto, exploramos tantos lugares como pudimos encontrar y no eran, necesariamente, los lugares que los exploradores locales conocían. Escalamos y nos metimos en unas cascadas preciosas”.

Al haber crecido en Puerto Rico, Santana está familiarizada con la vegetación tropical. Antigua atleta, Santana era muy consciente de los retos y la presión que conllevan las carreras de aventura y pasó muchas horas en llamadas de Zoom con Mikael y Helena para entender cómo se organizaba la carrera para que fuera lo más realista posible. “Esta gente sacrifica su vida por este deporte”, sostiene Mailara. “Algunas disciplinas son muy riesgosas, y puedes sufrir serias heridas que pueden tener consecuencias en tu vida. Es algo importante”.

“Pensé que nunca montaría una tirolesa en mi vida”, confiesa Ali Suliman, “pero, de repente, Sean, el especialista, estaba delante de mí, sonriendo: ‘No te preocupes, va a ser fácil.’ y entonces, ¡guau!, estoy haciendo la escena”.

Suliman estaba colgado de la tirolesa con Jacques y Diego y sus cámaras; lo estaban preparando para otra toma. “En ese momento nos detuvimos en el medio”, cuenta Ali. “Estamos exactamente en el punto más alto y nos detenemos. Me estaba dando un ataque, y entonces miro a Diego que estaba sumamente tranquilo. Cuando llegué al otro lado, estaba temblando”. “Filmar las carreras no es fácil, pero es emocionante”, expresa Simon. “Las localizaciones son muy dramáticas, es rápido y es peligroso”.

En la historia, el personaje de Emmanuel, Olivia, se queda atascado a mitad de la tirolesa por una falla del cable, y Michael acude a rescatarla. “Cuando llegué al set”, cuenta, “me dijeron: ‘Bueno, Nathalie, vamos a engancharte y mandarte ahí fuera con Jacques, que llevará la cámara’. Entonces, pensé, ‘ah, genial, guau, éste es mi trabajo’”.

Pero para crear la caída, se montó un aparejo delante de una gran pantalla verde. Nathalie utilizó un aparejo especial diseñado para permitirle una breve caída libre antes de atraparla. “Fue aterrador”, confiesa. “Sabía lo que se venía, pero cuando tu cuerpo lo siente, es algo totalmente diferente. No quiero estropearlo”, agrega Nathalie, “pero estás desafiando a la muerte”. Los dos trabajan juntos y se mantienen concentrados porque están en medio del cañón y a cientos de metros de altura. Es realmente emocionante”.

Mikael quedó impresionado por la habilidad y las agallas de Nathalie. “Nathalie lo hizo sola, cayó de la tirolesa como seis, siete metros. Fue impresionante. Demostró ser una chica dura, sin dudas”.

“Trabajar con Mark fue muy divertido”, comparte Nathalie. “Tiene un montón de ideas geniales y es muy colaborador. Michael es prácticamente el líder en la historia, y creo que Mark también lo fue”.

Ukai tuvo que someterse a su propio entrenamiento especial para las escenas en el agua y el barro. “Ukai es la verdadera estrella de la película”, sostiene Liu, “quien acaba de ser sometido a una tarea muy ardua como Arthur. Él mismo hace todas sus acrobacias. En ningún momento parece una versión CGI de sí mismo. Y lo hace genial”.

Mathilde se alojó en una casa en la playa de la República Dominicana para poder seguir trabajando con los perros con espacio suficiente. “Trabajé mucho con él en la piscina”, cuenta. “Ni siquiera sabía si le iba a gustar el agua. Nunca lo habían metido en una piscina”. Ukai llevaba un chaleco salvavidas. “Es un buen proceso, es una buena forma de enseñarles a nadar. Llevaba su pequeño chaleco, y Tom Gunderson, el otro entrenador que ha estado conmigo en toda la película, lo soltaba y él nadaba hacia mí. Luego aumentamos los largos e hicimos una balsa. No tenía kayak, ya que estábamos en la piscina de una casa en Los Ángeles”. A Ukai le encantó el kayak. “¿Cuáles son las probabilidades?”, preguntó Mathilde. “Literalmente, en cada toma, en cada escena, se sube a él y se acuesta. Está sumamente cómodo ahí”.

“Con Ukai establecí un vínculo de una forma orgánica”, comparte Wahlberg. “Venía a mi casa por las mañanas y me aseguraba de tener muchas golosinas para él. Le encantan las salchichas y la carne. Es maravilloso. Es cálido y astuto. Si me preguntas si tiene tanto impacto en mí que querría llevármelo a casa; tengo dos perros y ya son un incordio”, se ríe.

Una de las cosas importantes en las que se centra De Cagney con Ukai es que su dueño es Michael. Con cuatro personajes moviéndose en su entorno en todo momento, “tienes que dejarle claro que tiene que ir con este tipo y no con aquel y que tiene que seguir al otro, así que se complica”, expresa. La mayor parte del tiempo Ukai era un profesional, “sin embargo, había veces que estábamos rodando en una calle y había gatos alrededor”, cuenta Mathilde. “Y todos recordábamos que Ukai era un perro. Es un perro obsesionado con los gatos. Pierdo su atención en cuanto ve pasar aunque sea una cola, y es muy, muy, difícil volver a ponerlo en modo trabajo o en cualquier otro modo. Le encantaría tenerlos de postre”, ríe Mathilde, “no voy a mentir”.

A menudo, Mikael pensaba en qué combinación de circunstancias hizo que Arthur llegara a él. “Solía preguntárselo a mis amigos y en Instagram: ‘¿Qué les parece? ¿Por qué me siguió?’ Porque si bien yo le di carne, no debe haber sido la primera vez que recibe comida de alguien. “Y había como diez equipos en total en esa zona”, continuó Mikael, “los equipos, los miembros, los medios de comunicación, todo el mundo, y todos los lugareños, ¿por qué elegir ir conmigo de todas las personas? Sólo le di diez segundos. Y sé que nunca lo averiguaré, pero...”.

“Cuando llega esa decisión final de intentar ganar la carrera o volver por Arthur”, cuenta Liu, “Arthur ya se había convertido en uno de ellos en ese momento. Por mucho que Leo quiera ganar, sabe que Michael también quiere ganar. Pero, en realidad, no hay otra opción que volver y cuidar de uno de los suyos”.

Arthur fue trasladado en helicóptero después de la carrera y se recuperó de sus heridas gracias a la rápida atención de Mikael y a sus excelentes cuidados. Vivió felizmente como miembro de la familia Lindnord durante siete años más. Por desgracia, Arthur falleció un mes antes de que empezaran a rodar la película. Fue devastador para Mikael. “Era su hora”, expresa Mikael. “Era un perro muy especial. Me cambió. Era un poco humano. Como mi esposa solía decir: ‘Tiene alma’. Nunca me va a dejar. Está conmigo todo el tiempo”.

La mayor parte del rodaje se hizo en exteriores y, para mayor eficacia, Santana eligió la parte norte de la isla para muchas de las localizaciones. “Quería asegurarme de que podíamos abarcar la mayor cantidad posible dentro de cierto plazo”, explica. “Y eso establecía los recursos naturales que podíamos conseguir”. Por ejemplo, si había una parte traicionera de la carrera, nos dimos cuenta de que tal vez podríamos usar los campos de arroz. En lugar de hacer los rápidos, haríamos una zona muy amplia de arrozales que parecería muy difícil de cruzar. Es increíble lo mucho que ofrece la República Dominicana en cuanto a lo gigantes que son todas estas zonas verdes”.

La sala de directorio de las oficinas de Broadrail, donde Michael se presenta para solicitar patrocinio, era una escenografía. “Nos inspiramos en hacer algo muy metropolitano, que nuestra arquitectura fuera fresca y contemporánea y contrastara con los exuberantes espacios verdes y las selvas”, comparte Santana. Esta escenografía nos transporta a Colorado y presentaba un equilibrio entre República Dominicana y Estados Unidos”.

El equipo estadounidense y el dominicano trabajaron juntos en armonía durante todo el rodaje. “El equipo dominicano estaba ansioso por lograr grandes cosas”, afirma Mailara. “Se propusieron el reto y lo están consiguiendo, y rápido. Esta industria está creciendo y los equipos absorben todo lo que pueden como esponjas. Son increíblemente hábiles, no podría haber hecho nada de esto sin ellos”.

Jones apreció el hecho de que el equipo dominicano les ayudara a encontrar lugares especiales para rodar que estaban fuera de los caminos más transitados. “Pudimos ver un poco más del país real. Es muy diferente de un hotel de lujo con el mojito en la playa”.

Rodar en la República Dominicana fue revelador para Dorothy Canton. “Veo lo que sucede en todo el mundo, no sólo durante COVID, sino en tiempo real. Y con toda la pobreza, con todos los animales vagabundos, me encantaría involucrarme y pienso seguir con este país cuando vuelva a casa”.

Para mí, los insectos y la lluvia constante fueron los dos únicos inconvenientes. “Estoy como mirando todas las picaduras que tengo en mi cuerpo”, dice Simu Liu, “literalmente por todas partes. Estuvimos en muchos tipos de terreno diferentes, en las selvas profundas, acantilados escarpados y en el agua en kayaks todo el día, mucho, bajo una lluvia torrencial”.

“Rodar en la República Dominicana fue una ventaja para mi desarrollo personal y el de mi personaje”, afirma Nathalie. “Como actriz, tienes que afrontar algunos de los entornos incómodos en los que te encuentras”.

“Ha sido un reto por las localizaciones a las que tuvimos que ir, también ha sido increíblemente gratificante, y ha sido una experiencia de aprendizaje completa para mí”, sostiene Santana. “Estoy muy agradecida de haber trabajado con Simon y Jacques. Son maravillosos para trabajar con ellos”.

Santana trabajó con la diseñadora de vestuario Carol Ramsey para el diseño del material de la carrera, asegurándose de que los colores de las banderas de los patrocinadores y la parafernalia concordara con la vestimenta de los equipos.

“Todo lo que utilizamos era una copia de lo que se había utilizado realmente en esa competición”, cuenta Santana, “y además seguimos todas las reglas en términos de, aquí es donde empezamos la competición, aquí es donde nos registramos y luego vamos a la siguiente carpa”.

Ramsey se enamoró de la historia de Arthur cuando vio el documental de ESPN. Esta es su quinta película con Mark Wahlberg, de quien sostiene: “Tiene un gran sentido de la historia y me deja hacer lo mío. Me gusta mucho trabajar con él y me gusta trabajar con su equipo”.

Ramsey nunca había oído hablar de las carreras de aventura, así que trabajó codo con codo con Mikael y Helena para confeccionar un vestuario que incluía cascos, camisetas y shorts, leggins, zapatillas, chaquetas, mochilas y la pechera oficial de la competencia. El departamento de vestuario preparó todo lo que pudo en Los Ángeles y Suecia. “Los recursos en la isla eran limitados y el envío es más que difícil”, afirma Ramsey, pero recurrió a los comerciantes y artesanos locales siempre que pudo. “Hacemos cosas como ambas para consultas veterinarias, el uniforme de botones, cosas así. Tenemos una costurera local, Mamita, que es fantástica. Así que todo lo que podemos, lo hacemos aquí”.

Ramsey quería que las pecheras de la película fueran copias exactas de las reales, y Lindnord le presentó a un fabricante sueco que las fabrica. “Tradicionalmente, las pecheras se hacen exactamente del mismo talle”, explica Ramsey. “Son unisex, talle único. A las mujeres pequeñas les quedan grandes y holgadas, y flamean de un modo agradable, como una prenda con los hombros descubiertos. Para algunos de los chicos grandes, tienen que cortar el cuello para ponérselos”. “Con Natalie hicimos un poco de trampa”, admite Ramsey. “La tomamos de los costados para que no sobrara tanta tela”.

A Ramsey le impresionó el compromiso total de todos los actores con la autenticidad. “Estaban dispuestos a representar fielmente las carreras de aventura y el look que debían tener. Nadie se quejó del barro. Estaban todos involucrados”.

Olivia necesitaba algo atrevido y colorido para mostrar su increíble fuerza y físico. “Le pusimos unos leggings negros con algo turquesa y unos zapatos turquesa”, explica Ramsey. “Y unos ciclistas rojos para la gran acrobacia en bicicleta, porque sabía que iba a quedar impresionante”.

Trabajar con Simon fue una de las razones por las que ella aceptó el trabajo. “Yo había trabajado con él en Miami, en un programa llamado Magic City, que era un programa de época de 1959 en Miami Beach”, cuenta Carol, “muy glamoroso, totalmente diferente a esto. Él me dijo, “Realmente confío en tu ojo y en tu juicio. Y confío en que cuides a los actores, no voy a microgestionar”.

Dado que la película se rodó durante la pandemia, Ramsey y su equipo tuvieron que ser muy cuidadosos con las pruebas, asegurándose de que todo el mundo usara barbijo y máscaras de plástico en la medida de lo posible. “La higiene era más rigurosa”, afirma Ramsey, “manipulamos la ropa lo menos posible”. Se animó a los extras e incluso a los personajes principales a que trajeran algo de su propia ropa “en nombre de la protección de todos”.

Ramsey atribuye a Mikael su positiva experiencia en la película. “Mikael se convirtió en mi asesor técnico personal”, expresa. “Tuvo un valor incalculable para instruirme sobre las carreras de aventura y proporcionarme atajos. De nuevo, porque nunca había oído hablar de las carreras de aventura. Un programa así es muy duro de rodar, por todo el barro y los lugares remotos, el calor y los bichos”.

Todos los productores son amantes de los perros, pero Tessa Tooley se identifica especialmente con la historia al haber adoptado perros toda su vida. “Mi hijo y yo hemos adoptado entre 40 y 50 perros”, cuenta. “Tenemos..., lo llamamos el armario de Harry Potter. Un armario bajo las escaleras. Le quité la puerta y lo empapelé. Los bebés van allí. Eso le enseña a mi hijo compasión. Juntos nos ocupamos de encontrarles un hogar”.

Para Mark Canton, la historia de la película es sencilla. “En un mundo sumamente egoísta”, dice, “alguien tiene la oportunidad de dejar de ser egoísta y encuentra el altruismo. Siguiendo la tradición de las películas que tanto a mí como al público nos han gustado, tenemos una historia de dos espíritus dispares, el perro que tenía cero oportunidades de triunfar en la vida y un tipo tan egocéntrico que tenía cero oportunidades de avanzar de verdad, que tienen ese momento mágico y spielbergiano que los une y los vincula y les da a ambos un propósito mayor”.

ACERCA DE LOS CINEASTAS

****SIMON CELLAN JONES (director) es un director británico que ha sido galardonado con un BAFTA. Habiendo comenzado su carrera en la oficina de correspondencia de 20th Century Fox en Londres, fue ascendiendo en el escalafón de producción de la BBC.

Su cuerpo de trabajo británico incluye la película ganadora de múltiples premios, Our Friends In The North, protagonizada por Daniel Craig y Mark Strong; la primera temporada de la serie ganadora del premio BAFTA, Cracker, protagonizada por Robbie Coltrane; la nominada al BAFTA, The Trials of Tony Blair; la ganadora del premio Italia, Eroica: The Queen’s Sister, que fue nominada al BAFTA al mejor drama simple, mejor director y mejor actriz; y la nominada al BAFTA y ganadora del RTS, Storm Damage.

La película de Simon, Some Voices, protagonizada por Daniel Craig y Kelly MacDonald, fue seleccionada en el marco de la Quincena de directores del Festival de Cannes y participó en festivales de todo el mundo. También fue nominada al premio Carl Foreman de los BAFTA.

Simon irrumpió en Estados Unidos cuando trabajaba en Generation Kill, de David Simon, nominada a 11 Emmys. Desde entonces ha trabajado en las dos primeras temporadas de Treme, también con David Simon, la primera temporada de Boardwalk Empire, How to Make It in America, la primera temporada de The Borgias y la primera temporada de Magic City.