Luto en el cine internacional

A mediados de la semana pasada el Séptimo Arte internacional comenzó a recibir malas nuevas con la información del fallecimiento el pasado miércoles 17 a causa del cáncer de próstata del cineasta polaco Andrzej Kulawski.


A mediados de la semana pasada el Séptimo Arte internacional comenzó a recibir malas nuevas con la información del fallecimiento el pasado miércoles 17 a causa del cáncer de próstata del cineasta polaco Andrzej Kulawski.

Kulawski, uno de los cineastas más conocidos de Polonia junto a Krzystof Kieslowski y Roman Polanski, falleció en Varsovia a los 76 años de edad. Alcanzó la fama mundial con su adaptación de la novela “La noche americana”, de Christopher Frank, que el realizador tituló como “Lo importante es amar” (1975) y fue protagonizada por Romy Schneider y Klaus Kinski, que es un de los actores alemanes más famosos de todos los tiempos (ver listado en Alemaniando.com). A principios de los años 80 volvió a sorprender con su cinta “Posesión”, de 1981, que contó con una brillante interpretación protagónica de la actriz francesa Isabelle Adjani, que le valiera el premio a la Mejor Actriz del Festival Internacional de Cine de Cannes de aquel año y por la cual el cineasta fue nominado también a la Palma de Oro.

Todavía no nos reponíamos a esta pérdida cuando el viernes 19 el mundo de las letras pero también del cine sufrió un par de decesos de creadores importantes de la talla de la norteamericana Harper Lee a los 89 años de edad y el italiano Umberto Eco a los 84. Hija de un abogado y viviendo en el estado sureño norteamericano de Alabama, desde pequeña estuvo expuesta a las hostilidades raciales entre blancos y negros lo que la llevó a ser la autora de la célebre novela “Matar a un ruiseñor”, llevada en el año de 1962 al cine por el cineasta Robert Mulligan y que le dio a ganar el Oscar al Mejor Actor de aquel año a Gregory Peck por interpretar el papel de un abogado que defiende a un hombre negro de acusaciones que le hacen de una violación sin resolver y a sus hijos de los prejuicios raciales.

Harper Lee se tardó poco más de cinco décadas de la salida de “Matar a un ruiseñor” en publicar la que sería su segunda y última novela, “Go Set a Watchman”, que aunque muchos consideraron como continuación de la anterior en realidad fue el primer tratamiento de aquella, pero su participación como amiga y colega del escritor Truman Capote fue fundamental en la creación de la gran novela de este último, “A sangre fría”, algo que se recreó magistralmente en la cinta también ganadora del Oscar “Capote” (Bennett Miller, 2005) donde el finado Philip Seymour Hoffman ganó la estatuilla dorada al Mejor Actor por interpretar a Capote y Catherine Keener fue nominada en la terna a la Mejor Actriz de Reparto por personificar a Lee.

En cuanto al no menos reconocido novelista, crítico literario, ensayista, filósofo y semiólogo Umberto Eco, su novela más conocida “El Nombre de la Rosa”, fue por su parte llevada al cine en 1986 por el cineasta francés Jean Jacques Annaud y fue protagonizada por Sean Connery y Christian Slater, por lo que este año justamente está cumpliendo el trigésimo aniversario de su estreno.

Para terminar, y aterrizando en el cine mexicano, el domingo 21 se dio el fallecimiento primero de la actriz María Luisa Alcalá, a los 72 años de edad, quien debutó a los cinco en el cine en el clásico “Los tres huastecos” (Ismael Rodríguez, 1948) y después del actor Alberto Rojas “El Caballo”, por cumplir los 72 años también y quien por su parte debutó en el cine en el clásico “Santo en el tesoro de Drácula” (René Cardona, 1969) y siguió vigente en el cine todavía hasta el 2014 cuando formó parte del elenco de “El crimen del Cácaro Gumaro”, de Emilio Portes. Descansen en paz y gracias por su legado.